Pon a trabajar tu mente

  • Creado el
    Lunes, 27 Junio 2011
  • Semana
    27.06.11
  • Descargar

Lucas 10:27 Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Ama a Dios con lo que eres y con todo lo que tienes. Además, no puedes decir que amas al Señor si no amas al prójimo y a ti mismo. Es imposible amar al creador y no a sus criaturas, empezando por ti, que eres Su hijo.

Amar a Dios con nuestra mente. El amor se siente, se piensa y se puede controlar, aunque es difícil porque dejarse llevar por los sentimientos es más cómodo. Sin embargo, sí podemos escoger a quién amar.

Romanos 8:28: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” Dice que “sabemos”, o sea que utilizamos la mente y pensamos que todo obra a bien para los que aman al Señor. Entonces, si lo sabes, demuéstralo siempre, cuando te va bien y cuando no, porque renegar frente a una dificultad es desconfiar del Señor y hacerle saber que no lo amas ya que no piensas bien de Él. Ama a Dios en medio de cualquier circunstancia.

Dios multiplica todo abundantemente Efesios 3:20 Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros. El poder que actúa en nosotros es la fe y confianza que tenemos en el Señor. Él es poderoso y hace todo “mucho más abundantemente” de lo que imaginas. Tus pensamientos son la materia prima para Su obra. La obra se desata con un pensamiento tuyo, bueno o malo, de ti depende.

Así que empieza a pensar todo lo bueno para que Él pueda hacer cosas maravillosas a partir de lo que hay en tu cabeza. Nunca he visto que Dios saque adelante a alguien que piensa mal de sí mismo.

Renueva tu entendimiento. Efesios 4:17-23 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente.

Palabras claves: “entendimiento, ignorancia, aprendizaje y enseñanza”, todas son palabras relacionadas con la mente y el pensamiento. Compréndelo, lo que piensas es la base para lo que eres y haces. Renueva el espíritu de tu mente para lograr ser una nueva persona, exitosa y capaz de lograr sus objetivos.

Todos somos influenciados por algo: Hay hombres influenciados por la corrupción y otros por la honestidad. Hay esposos influenciados por el espíritu de infidelidad y otros por el de la rectitud.  Sólo en la Palabra de Dios puedes encontrar la mejor influencia para alejarte de las tinieblas de la ignorancia y desánimo y acercarte a la luz de una vida mejor.

Preciosos pensamientos

Amar a Dios con tu mente es muy importante porque piensas todo el tiempo, desde que te levantas hasta que te duermes. El tiempo que le adoras varía según tus costumbres, pero el tiempo que piensas es constante e inevitable, así que ama al Señor con todos los cantos de adoración y también con los pensamientos que tienes a cada momento. Si le amamos con el pensamiento Él disfrutará más nuestra adoración. Pídele que te ayude a pensar como Él, entrégale tu mente, cuerpo y corazón para que te renueve, llenándote de confianza y buenos pensamientos.